AREA DE COMUNICACION
El Área Comunicación se propone como un plus experimental entre el periodismo como taller de técnica y el de formación universitaria para insistir en el estilo personal desarrollado a partir de una posición desde dónde mirar. Y al mismo tiempo poner entre paréntesis la noticia y la información para reflexionar trabajando ¿Cuáles han sido a lo largo de la historia argentina las distintas construcciones del periodista y de la verdad? ¿Por qué poco a poco fue desapareciendo la figura del cronista modernista que se paseaba barroca por los textos de Juan José de Soiza Reilly, Enrique González Tuñón, Lasta Reason y Charles de Soussens? ¿Qué línea argumental va desde el Plan de Operaciones de Mariano Moreno a El vuelo de Horacio Verbitzky? ¿En qué consiste el raro glamour de la prensa amarilla? ¿Cómo se investigó la masacre de Villa Ramallo? ¿Qué es la tele-salvación? ¿Cómo opera la guerrilla semiológica? ¿Por qué cada vez más se asocia periodismo a periodismo político? El Área Comunicación no comunica, pregunta. Los cursos permiten a los cursantes el no escindirse entre su pasión mediática "oficial" y la clandestina (por ejemplo entre Hola Susana y Periodistas ) para analizarlos con el mismo interés. Invita al rescate de géneros como Vida cotidiana e Historias de vida y a ir tras las huellas de Rodolfo Walsh en aquellos trabajos que él no consideraba directamente políticos.
Contra la idea de un periodista beige –expresión de Tom Wolf para designar al lacónico y falsamente objetivo cazador de noticias– el área de Comunicación desea auspiciar la posibilidad de muchos cronistas "mirones", dispuestos a meter en su mapa los nuevos sujetos de Buenos Aires: hace falta un nuevo catálogo de sucesos y de personajes populares no medibles exclusivamente con la tasa de la clase social o de la de actualidad que a menudo los tiene como protagonistas (travestis, cartoneros, inmigrantes latinoamericanos y orientales).
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