SOMOS NUESTRO CEREBRO
de Rosario Bléfari y Susana Pampín
sobre textos de Sergio Strejilevich

Algo que no hago ahora y debería hacer es conocer a más científicos. Creo que la mejor cena sería aquella en que se le pidiera a cada invitado que trajera a la mesa alguna novedad científica. (...) La gente me envía cantidad de regalos por correo, pero me gustaría que, en vez de tantos regalos y paquetes artísticos, me enviasen paquetes científicos en un lenguaje que yo pudiera entender. Eso haría que volviera a desear abrir la correspondencia.
Andy Warhol

La ciencia misma es un espejo. Cuando miramos en este espejo vemos cosas maravillosas que pueden contener una verdad semejante a la de los extraños mundos de Alicia: una mezcla de fantasía y metáfora, realidad y otra cosa, algo a veces inefable.
Pero llegó el momento de abandonar esta imagen y regresar desnudamente a las teorías mismas, a reco- nocer que el espejo ha sido otro nombre para la incesante actividad de la ciencia, que al fin de cuentas no es más que nuestra habitual y antojadiza curiosidad.
John Briggs -David Peat

Leo muchos libros científicos sin ánimo de aprender ni comprender nada: sólo por la fascinación que producen, los enlaces de vocablos y neologismos, la precisión que evocan eh el planteo de sus hipótesis y en la presentación de sus ideas, la selección curiosa de palabras, de ritmos; porque la ciencia parece querer arrasar a veces con la idea de campo en la investigación y en el ordenamiento especulativo y cae irremediablemente en la idea de cielo y de cada uno de esos "cielos" o maquetas cósmicas, sin entender casi nada, los poetas parecen querer extraer siempre un brío, una energía que fácilmente se integra al estallido, al inicio de una escritura. ¿Desde que el mundo es mundo y el escriba pudo cifrarlo se pensó así: que hay un ansia de nombrar, de forjar cada palabra para llamar cada cosa, cada número, cada desenvolvimiento?
Arturo Carrera

Qué es un ensayo de divulgación científica
y para qué sirve


Las distintas formas de acceder al arte y sus producciones permiten la existencia de una periferia formada por personas que, sin ser artistas, disfrutan del arte. Si bien es numeroso el grupo de personas que se inte- resa por la ciencia sin ser científicos y existe la llamada "divulgación científica", no existe el impulso que brinde formación y categoría a ese grupo, La escasez de ofertas -así como la falta de rigurosidad con la que a veces se tratan estos temas- impide que se forme esa periferia calificada que podría disfrutar de pensar y divulgar temas científicos.
¿Por qué la necesidad de acercarnos a estos temas? La ciencia nos expone aun sinfín de nuevas tecnologías que ocupan y modifican nuestros espacios subjetivos. El aumento de las expectativas de vida, la fertilización asistida, la donación, los alimentos transgénicos, las computadoras, los nuevos instrumentos de observación –microscopía avanzada, mapeos cerebrales, etcétera– cuestionan y vuelven inútiles las ideas que tenemos del mundo y de nosotros mismos. Como la tecnología avanza más rápido que la filosofía o que la ética, no sabemos cómo ubicarnos, cómo pensamos en este mundo, ni podemos medir el alcance de nuestras herramientas; y los nuevos paradigmas de pensamiento que podrían ayudarnos a comprender están prácticamente limitados a medios vinculados a lo académico. De este modo, la mirada queda limitada a dos perspectivas extremas: la mecanicista, que nos define como seres fragmentados, alienados, formados por piezas que encajan entre sí, o la animista, que nos imagina como un cuerpo habitado por un espíritu. Seguimos pensando en un mundo dualista, en un alma escindida de un cuerpo, y se cometen y soportan in- justicias en nombre de Dios y la vida eterna.
Los nuevos paradigmas científicos no son sólo un manual que nos puede permitir usar correctamente la tecnología. Son un nuevo mapa desde donde volver a descubrir el mundo, ya que bajo los ojos de la ciencia nuestro universo interno se extiende y alcanza dimensiones que lo reconcilian con su naturaleza. Nuestra intención con este proyecto es la de explorar estas ideas. produciendo, dentro de un marco teatral, un espacio lúcido y sensible desde el cual aventurarnos a pensar e investigar estos nuevos paradigmas.
Somos nuestro cerebro es nuestro primer objetivo. Genética y Teoría del Caos son los próximos tópicos a investigar. Nuestro propósito es continuar explorando otros temas desde este mismo formato y con las mismas intenciones: crear un espectáculo de divulgación científica concibiéndolo desde una sensibilidad artística, ya que consideramos que la mirada del artista es otra forma de conocer el mundo.