MALVA. MI RECORDATORIO
Malva (autobiografía)


Prólogo de Malva. Mi recordatorio Todo cuanto expongo en este volumen corresponde a las experiencias vividas a lo largo de mi existencia. Comienzan estas vivencias en mi lugar de origen y continúan en este país, donde seguramente terminarán mis días. Mis relatos tienen como objetivo dar a conocer las diversas etapas de carácter político social en las que me vi involucrado junto a un grupo de ciudadanos, todos integrantes de una comunidad diferente.

Las dificultades que expongo a través de mis relatos se relacionan directamente con la diferencia sexual expuesta en un momento bastante difícil que comienza en el año 1946.

Debo decir que al poner pie en este país, allá por 1943, no percibí señales que me dieran la pauta de la existencia de normas policiales rígidas e intolerantes en contra del homosexual.

Todo ello y mucho más vino después con la gran fuerza al quedar implantado en el país un sistema que no vio con buenos ojos a una minoría con diferencia sexual. Nada mejor que someter a este grupo al vaivén caprichoso y homofóbico de un aparato de control personal, pergeñado para el hostigamiento continuo. La finalidad fue bastante clara: segregar socialmente al homosexual. Cabe la posibilidad de que se le reste credibilidad a este testimonio o que se pretenda negar el contenido por parte de un memorioso remiso a reconocer que la verdad es la verdad, y que la homosexualidad es un modo de vida. Mis vivencias se basan en lo que como simple ciudadano tuve que vivir en un determinado tiempo, tiempo que ya la gente empezó a conocer.

Carezco de militancia política, aunque mi ideal siempre fue socialista, supongo que por haber nacido en un hogar y en un país con esa tendencia.

El contenido de este relato carece de intenciones deliberadas. Se limita a exponer las condiciones de vida de lo homosexual a partir del gobierno de Perón. Desgraciadamente esas condiciones continuaron a través de los sucesivos regímenes, unos más severos que otros, pero todos acorralaron al entonces llamado maricón. A través de las distintas lecturas que hacen a este contexto es fácil entrever de que manera el ser humano está sujeto a distintas experiencias de vida a través de su existencia. Desde el inicio de mi vida razonada fueron surgiendo una a una las etapas que serían parte de ella. Algunas fueron decisivas y me marcaron de modo especial.

Pero mi destino escrito señalaba que debía sortear las dificultades para después contarlas y es lo que hago a través de este recordatorio.

Uno de los pasajes más importantes de mi vida fue el cruce de la Cordillera de los Andes, una aventura fascinante que marcó a fuego mi rumbo. En cuanto al tiempo político peronista, vuelvo a repetir que es mi evaluación de un sistema que como homosexual me tocó vivir.

Diría sin caer en exageraciones que a todos los diferentes sexuales afectados por esa pesadilla política les llevó tiempo salir de ella y olvidar sus consecuencias.

Por último, mi comentario sobre el cambio en el hábito sexual masculino, que ya forma parte del sentir ciudadano común, creo que sólo aquel que viene de otra cultura, está en condiciones de evaluarlo con más justeza. Hasta acá mi exposición. Pienso que he cumplido conmigo mismo en dejar constancia de mis vivencias dentro de un contexto de sólo dos palabras: mi recordatorio.