LA ENSEÑANZA TEATRAL
Susana Pampín, Patricia Gilmour, Robertino Granados, Andrea Garrote


Introducción

El actor como productor
El propósito de este libro es dar a conocer el pensamiento de cuatro actores-docentes respecto del proceso de formación del actor. Como cada uno de ellos responde a diversos presupuestos estéticos y pedagógicos, los artículos que lo componen poseen estilos y tratamientos diferentes, que van desde el ensayo autobiográfico hasta la práctica de métodos de actuación particulares. En ningún caso se propuso privilegiar una manera a otra. La apuesta general fue, en todo caso, ilustrar al lector sobre algunas técnicas, sin caer en pretensiones académicas.
No es extraño que un libro de estas características haya sido pensado desde el Rojas en tanto centro de formación artística. Actualmente el Centro Cultural cuenta con un área pedagógica de Teatro, donde se ofrecen más de ochenta cursos, con docentes reconocidos en el medio ya los que asisten aproximadamente dos mil alumnos por año.

Es importante destacar que en lo que se refiere a la actuación, el aspecto relacionado con la técnica es frecuentemente el más bastardeado, sobre todo aquello que tiene que ver con la improvisación. Al equivocar el concepto de improvisación, ésta se naturaliza y sólo produce actores improvisados, en lugar improvisaciones actorales. Este mal uso es algo que no se manifiesta en otras artes; por ejemplo, en el caso de la música a nadie se le ocurriría improvisar sin el conocimiento de las técnicas para ejecutar un determinado instrumento de manera adecuada. Después de leer los artículos que componen este libro pensé en una frase que bien puede servir de corolario: el actor como productor, porque si bien los artículos se encuentran orientados a la enseñanza del actor, no dejan de lado temas referidos a los modos de producción del teatro en la Argentina actual. Por esa razón, tal vez los problemas relacionados con esta temática se resuelvan al relevar cada una de las tareas que tiene que realizar el actor durante el trayecto de su vida en cuanto tal, desde su formación hasta convertirse en actor profesional, con todas la posibilidades que se abren en torno de la producción, de la creación colectiva, de la composición, y también de la enseñanza.

Por último quisiera destacar que los autores de este libro están íntimamente relacionados con la historia del Rojas, forman parte de su vida, todos han actuado en sus tablas. Susana Pampín codirigió y escribió -junto con " Rosario Bléfari-, las obras Somos nuestro cerebro y ¿Somos nuestros genes?, estrenadas en el Rojas en 2003 y 2005 respectivamente; Andrea Garrote fue docente y coordinadora de cursos de teatro hasta 2003 y Patricia Gilmour y Robertino Granados son actualmente docentes y coordinadores de los cursos de teatro del Centro Cultural.


Esteban Carestía