DRAMATURGIA ROJA
Por Julio Molina


Prólogo

Todos los textos de esta edición fueron estrenados en el Rojas, y previamente seleccionados en diversas convocatorias bajo diferentes miradas de audición: Rubén Szuchmacher, Alejandro Tantanian, Luis Cano, Mariana Obersztern, Susana Pampín y el equipo de producción del Rojas se encargaron de esa tarea de manera variada.
Viento de monoblock, estrenada en el Festival del Rojas 5 (2002), nació de un texto breve llamado La perra; la intervención escénica de quien era la asistente hizo que el texto se corriese de eje, dramaturgia de escena que forzó mediante improvisaciones la aparición paulatina del texto final. Allí también realicé la puesta en escena. Básicamente la investigación fue el desborde sensorial que se genera en un hábitat como el monoblock.
Cuando convoqué a los interpretes de La tablita desde el rol de director, tenía un texto inicial, pero también se generó una dramaturgia de escena en la que el trabajo con ellos me generaba escritura posterior sin que ellos improvisaran. El texto indaga el cruce cultural de la ciudad con un pueblo imaginario de origen francés perdido en una ruta lejana, donde sus habitantes practican el canibalismo camuflado a manera de parrilla de paso. La obra fue estrenada en abril de 2003.
Con el material de Ovidio e Inés (2004) asumí la triple instancia de dramaturgia, interpretación y puesta en escena. El procedimiento con el texto terminado fue generar una situación temporal verdadera en el relato atravesado por lo tecnológico: computadora, video en la PC, grabador de mano con texto y música, micrófono, contestador automático con textos, etc. La obra devela la situación de un escritor, su presente y pasado amatorio con su tía en modo de exposición confesional amorosa.
Hija, al costado de la puerta del afuera gris (2005) fue el primer material de mi autoría que dirigió otra persona: Luciana Rodríguez. El grupo de trabajo, excepto una actriz, estuvo compuesto por alumnos de mi taller de actuación. La puesta toma la palabra como territorio de acción, marco en el que los muertos y los vivos de una situación familiar en desarrollo dicen lo que antes, vivos todos, no decían.
Madre de lobo entrerriano (2005), obra ganadora del concurso “Versiones”, toma la leyenda mítica criolla del lobizón y omite el designio trágico del ser-hombre devenido en lobo, no por la combinatoria amorosa y salida de la luna, sino por algo heredado, ya que su padre no es otra cosa que un lobo; su madre, de joven y en otra provincia, tuvo sexo con dicho animal, práctica de cierta costumbre en esa región, dice el texto. Es mi segundo material a ser estrenado por otro director: la persona asignada por el Rojas es Ana Katz, y su estreno tendrá lugar seguramente antes de que este libro vea la luz. Esta obra también recibió una Mención en el 6º certamen de dramaturgia del Instituto Nacional de Teatro (...)
El Rojas para mí significa uno de los espacios por excelencia para la contemporaneidad y la investigación escénica, un sitio donde siempre me interesó incidir. Esta edición multiplica y expande esto último.

Julio Molina


La Nación | 24/9
Libros y revistas

Dramaturgia roja, de Julio Molina. Cinco obras de este autor que fueron gestadas, representadas y publicadas por el Centro Cultural Rojas. Ellas son: "Viento de monoblock", cuya investigación estuvo basada en el desborde sensorial que se genera en un hábitat como el monoblock. La segunda, "La tablita", que indaga el cruce cultural de la ciudad con un pueblo imaginario de origen francés perdido en una ruta lejana, donde sus habitantes practican el canibalismo camuflado a manera de parrilla de paso. "Hija, al costado de la puerta del afuera gris" presenta una reunión familiar a pesar de que algunos de los miembros ya están muertos: la madre, una de las hijas y el novio de la otra. Convocados por las palabras y los recuerdos del padre y la hija menor, la familia vuelve al hogar-búnker, ámbito que a su vez parece ser el único sobreviviente de una suerte de hecatombe gris. En "Ovidio e Inés", el marco escenográfico está compuesto por un par de escritorios, una computadora y, entre otros objetos, un micrófono y un contestador telefónico. El protagonista es un hombre de 40 años, Ovidio, que en la adolescencia comenzó a relacionarse sexualmente con su tía Inés. "Madre de lobo entrerriano" es la última pieza que plantea el tema de la leyenda del lobisón. En esta historia no hay séptimos hijos varones, sí está la Luna que, además de inducir raras transformaciones, ilumina lo que nadie quiere ver.