CONFESIONARIO II
Cecilia Zperling (comp.)

Lunes:
Yo.
Martes:
Yo.
Miércoles:
Yo.
Jueves:
Yo
Viernes:
Josefa Radzyminska me ha hecho llegar generosamente unos cuantos números de…

Witold Gombrowicz, Diarios.

Bienvenidos a la segunda temporada de Confesionario. Historia de mi vida privada. Aquí la compilación del segundo año del ciclo.

El ciclo fue emocionante.

La propuesta: un texto verdadero, en primera persona y confesional es de doble circulación. El escritor o artista recibe la invitación para traer su texto íntimo y privado y, a su vez, esa versión personal, que es un gesto artístico, redefine los límites y el sentido de Confesionario.
Ese límite, afortunadamente, es tan flexible y móvil que estos mismos invitados podrían cambiar su ubicación respecto a relación con la propuesta en una tercera temporada. De ahí lo inagotable y misterioso del concepto.

En esta temporada aparecieron textos visuales. La fotógrafa Nora Lezano desplegó sus cuadernitos íntimos, privados, por primera vez en la salita del Rojas, y fue la primera en proyectar imágenes y descubrir la idea de que una confesión puede ser visual y definir con pocas palabras una autobiografía.

También, y como para mostrar que es todo verdad, llegaron los documentos. Gustavo Tarrío nos contó su personal relación con la televisión en un texto desopilante con fotos de TV Guía, Radiolandia y otras revistas, donde aparece su tío Marty Cosens. Entonces, ¡podemos ver a Marty con Zulma Fayad…en un descapotable! Y mostrando que Confesionario se redefine, esa noche terminó cantando, en un karaoke improvisado, un tema junto a su tío y… ¡nace un nuevo crooner local!

José María Múscari, el primer auto-invitado al ciclo. Hola Cecilia, soy José María Múscari. Soy director de teatro y me encantaría participar en tu ciclo. (Por supuesto que era imposible ignorar a Múscari con cinco obras en cartel en ese momento) José trajo cartas de amor y mensajes escritos en un recetario por un ex amor médico, y también otras cartas de amor de otros ex amores. En una decisión temeraria, me envió en radio taxi todos sus papeles y cartas privadas (para que yo la escanee) con sus firmas y nombres y apellidos de sus ex parejas. Para evitar problemas legales evité la aparición de esos nombres propios.

Liniers pasó proyecciones de sus cuadernitos usina. Los de los cúmulos de errores, de las ideas que no salen, de pruebas, de ensayos, que es a la vez la fábrica primera de la preciosa máquina Liniers de dibujitos perfectos. Entre los primeros materiales proyectamos la reproducción en cuadernito de La Guerra de las Galaxias, cuadro por cuadro, uno de sus pasatiempos favoritos. Esa noche un auditorio repleto de fans hizo todas las preguntas que quiso y la pasamos muy bien.

Hubo noches de gran intensidad emotiva. Y en mi opinión (debería dejar papelitos para que el público vote) fue el texto de Romina Paula un punto absolutamente álgido de Confesionario. La Confesión Natalia (se) Muere nos dejó sin palabras. Y también produjo catarsis en algunos espectadores.

Juan Terranova fue nuestro contacto Blog. Creo que Confesionario es el primo clásico, o mejor dicho anticuado, del blog. Un pariente pesado que exige presencia. Terranova nos cuenta su adicción a los blogs, una familia que siempre está, te recibe a cualquier hora y en cualquier circunstancia. Nunca te abandona.

La vuelta de tuerca ácida, irónica y del mejor humor negro fue la confesión de Martín Brauer a raíz de la muerte de su analista. Puedo decir que llevará todos mis secretos a su tumba. Esa noche los diarios íntimos de Inés Efrón, con sus fobias al azúcar y a las harinas, y el odio a sus papás, trajo deleite, humor y fascinación a la audiencia. Y un texto desopilante de Santiago Gobernori fue un extraño lazo entre los de Efrón y Brauer.

Papá aparece en las confesiones de Maximiliano Tomas, que no estuvo en el vivo pero que consigue crear la atmósfera de confesión en medio de una congregación de uno solo, que es la práctica más común de la lectura de un libro. Aunque quizás Confesionario debería leerse entre amigos y comentarse. Del mismo modo en que escuchamos y comentamos, nos identificamos y damos consejos a nuestros amigos.
Juan Minujín mezcla a sus castings y su papá, con su carrera de actor y los bombardeos a Irak En ese orden, deshilvanado y asociativo, con el que funcionan nuestros pensamientos. Ya es tarde, nos dice Sergio Olguín en este género Todo sobre mi Padre.

Ser papá en cambio fue el tema para las confesionales de Diego Frenkel e Ignacio Molina.

Las listas de Guillermo Iuso, uno de los artistas autorreferenciales más relevantes de las artes locales. Con confesiones tan íntimas como Yo fui un pelotudo, o Soy un desequilibrado que cree en sí mismo.

Vivi Tellas eligió, al igual que Martín Kohan en la primera temporada, que su confesión quedara en la palabra oral y no en la escrita. Y es otra interesante redefinición de Confesionario y sus límites, hay algo del decir que es imposible reproducir por escrito. Vivi Tellas envió imágenes que representan otro tipo de confesión fotográfica y que abona a la teoría de la confesión visual.

Las Confesiones sexys corrieron por cuenta de Pola Oloixarac y Stefania Fumo.

Hay mucho más en Confesionario. Historia de mi vida privada. Confesionario se propone explorar la relación entre experiencia personal y creación artística. En eso estamos.

Los espero en la tercera temporada.

Cecilia Szperling